martes, 4 de junio de 2013

La Literatura De La Colonia Y La Independencia


EN LA COLONIA


La Época de la Colonia o Época Hispánica estuvo influenciada culturalmente por lo religioso. Para aquel entonces, mediados del Siglo XIX, se empezaban a establecer los primeros asentamientos urbanos, alrededor de las instituciones gubernamentales españolas. El capital económico, político y cultural era propiedad de una pequeña élite, por lo cual la creación de textos literarios provenía en exclusiva de las clases altas.
Criollos, hijos de españoles nacidos en el Nuevo Reino de Granada, y algunos españoles inmigrantes escribieron libros de diversas materias: desde literatura edificante hasta libros de ciencia, desde oratoria hasta historia y literatura. La mayoría de estos libros se publicaron en diferentes partes de Europa, y unos pocos en Lima y México, ciudades que contaban con imprenta desde el siglo XIV.
Los intelectuales españoles y criollos se enfrentaron a un nuevo mundo listo para ser retratado, por eso las primeras manifestaciones literarias sirven mayormente como crónicas, donde se da cuenta de las tradiciones, los quehaceres cotidianos y los hechos heroicos del nuevo continente.
Se destacan:
Juan de Castellanos (Sevilla, 1522 - Tunja, 1607) Sacerdote español, residente en Tunja por más de cuarenta años, autor del más extenso poema jamás escrito en lengua española, las Elegías de Varones Ilustres de Indias.
Juan Rodríguez Freyle. (Bogotá, 1566 - 1642) Autor de la monumental obra crónica El Carnero. De familia acomodada, hizo estudios en el seminario pero no se recibió como sacerdote. Hizo parte de las guerras de pacificación indígena. En la etapa final de su vida se dedicó a la agricultura.
Hernando Domínguez Camargo (Bogotá, 1606 - Tunja, 1659), sacerdote jesuita y escritor. Influenciado notablemente por el gran poeta barroco Luis de Góngora y Argote, haría parte del llamado Barroco de Indias, en donde también se ubica a Sor Juana Inés de la Cruz. Sus obras más reconocidas son su relato épico Poema heroico de San Ignacio de Loyola (1966) y Ramillete de varias flores poéticas (1967).
Pedro de Solís y Valenzuela, autor de El desierto prodigioso y el prodigio de desierto, considerada la primera novela hispanoamericana.1 2
Francisco Álvarez de Velasco y Zorrilla (Bogotá, 1647 - Madrid, 1708) era hijo de un oidor neogranadino y de la hija de un oidor de Quito. Desde muy temprano recibió formación religiosa y ejerció la vida política. Su obra fue recogida en el libro Rhytmica Sacra, Moral y Laudatiria. Al contrario de Domínguez Camargo, era un gran admirador de Francisco de Quevedo y era reticente con respecto al gongorismo, con la excepción de Sor Juana Inés de la Cruz a quien le escribió desconociendo que había muerto. Velasco y Zorrilla asume el nuevo lenguaje americano -sus modismos- con orgullo, por lo que se ha ganado el reconocimiento como 'primer poeta americano'. También se le atribuye ser precursor del neoclasicismo. Se destaca su poema Vuelve a su quinta, ah friso, solo y viudo en donde relata el triste reencuentro del hombre viudo con su hogar y cómo la ausencia de su amada transforma el ambiente para el que llega y para los que están.
Francisca Josefa del Castillo (Tunja, 1671 - 1742). Religiosa tunjana, reconocida como una de las autoras místicas más destacadas de América Latina, llegando a ser comparada con sor Juana Inés de la Cruz.



EN LA INDEPENDENCIA


De camilo torres su obra se llamó el memorial de los agresivos y de simón bolívar el discurso ante la sociedad patriótica
La literatura colombiana durante los convulsionados años de la Independencia, así como todas las antiguas colonias españolas en el continente, se vio influenciada por el ánimo político, lo que determinó el pensamiento y el estilo de los autores criollos.
La literatura colombiana no deja de ser heredera de la hispánica y aquel sabor independentista e inconforme ante el estado de cosas coincide a la vez con el romanticismo en boga que dominaría todo el siglo XIX en Colombia. El de la Independencia se ha considerado como un período de transición entre el Neoclásico y el Romanticismo. Es un Romanticismo incipiente donde aparece la glorificación de la naturaleza americana, la exaltación de la lucha por la libertad, el canto a los héroes, la expresión de sentimientos apasionados.
Se destacan:
José Celestino Mutis (Cádiz, 1732 - Bogotá, 1808). El sacerdote y científico español es bien conocido por sus estudios botánicos y sus dibujos de la flora americana. También hizo estudios lingüísticos sobre los idiomas indígenas nativos. Su obra más conocida es Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada : 1783-1816.
Francisco José de Caldas (Popayán, 1768 - Bogotá, 1816). Apodado El sabio por su erudición, escribió sobre la geografía del país.
Simón Bolívar (Caracas, 1783 - Santa Marta, 1830). El discurso político de entonces, liderado por el propio Libertador, marcaría fuertemente la vida literaria del país.
Antonio Nariño (Bogotá, 1765 - Villa de Leyva, 1823). Nariño representa al intelectual de la época, una figura fundamental en el naciente periodismo republicano, así como un importante actor político y militar. Su traducción de los derechos del hombre lo hizo ser castigado por el gobierno español.
Camilo Torres (Popayán, 1766 - Bogotá, 1816). Abogado, intelectual, político y prócer. Es famoso su Memorial de Agravios, un texto donde criticaba al gobierno español.
Durante este periodo se produjeron obras de teatro por dramaturgos como José María Salazar, José Miguel Montalvo, José Fernández Madrid, José Domínguez Roche.
Luis Vargas Tejada (Bogotá, 1802 - 1829). Fue fabulista, poeta, traductor y el más conocido dramaturgo de la época. Fue autor de varias obras como Sugamuxi, A mis Amigos, A mi lira, Recuerdo de Boyacá, La madre de Pausanias, Doraminta, Catón de Útica y la comedia Las convulsiones, representada en julio de 1828.
En la poesía, se produjeron versos satíricos, versos políticos, así como cantidad de versos en honor a la recién fundada patria.
José Joaquín Ortíz (Tunja, 1814 - Bogotá, 1892). Famoso por su poema "La bandera colombiana", escribe acerca de la patria, la naturaleza y los símbolos nacionales, entre otros.
La decisión unánime de los padres de la patria de proteger y promover el idioma español o castellano en el suelo nacional, evidencia la gran importancia que la época daba a la palabra. De allí que sea Colombia la primera nación hispanoamericana en fundar en 1871 la Academia Colombiana de la Lengua; Ecuador lo hará poco después en 1874 con la Academia Ecuatoriana de la Lengua y Venezuela en 1883 con la Academia Venezolana de la Lengua para completar el cuadro de las naciones neogranadinas e integrarse posteriormente en lo que hoy se conoce como la Asociación de Academias de la Lengua Española (Panamá conformará su propia Academia Panameña de la Lengua por obvias razones en 1923).



En la época de la colonia o época hispánica estuvo influenciada culturalmente por lo religioso. Para aquel entonces, mediados del siglo XIX, se empezaban a establecer los primeros asentamientos urbanos urbanos, alrededor de las instituciones gubernamentales españolas. El capital económico, político y cultural era propiedad de una pequeña élite  por lo cual la creación de textos literarios provenía en exclusiva de las clases altas. 

Criollos hijos de españoles nacidos en el nuevo Reino de Granada y algunos españoles inmigrantes escribieron libros de diversas materias: desde literatura edifican te hasta libros de ciencia desde oratoria hasta historia y literatura. La mayoría de estos libros se publicaron en diferentes partes de Europa, y unos pocos en Lima y México  ciudades que contaban con imprenta desde el siglo XIV

- Los intelectuales españoles y criollos se enfrentaron a un nuevo mundo listo para ser retratado, por eso las primeras manifestaciones literarias sirven mayormente como cronicas, donde se da cuenta de las tradiciones, los que haceres cotidianos y los hechos heroicos del nuevo continente.

- Se destacan:

* Juan De CastellanosJuan de Castellanos (n. Alanis, Sevilla; 9 de marzo  de 1522 - f.Tunja, Colombia27 de noviembre de1607), poeta, cronista y sacerdote español.

*Juan Rodriguez Freyle:Juan Rodríguez Freyle (Bogota, 1566-1640) fue un escritor neogranadino. Hijo de Juan Freyle, soldado de Pedro de Ursúa, y Catalina Rodríguez. Los detalles que se tienen acerca de su infancia son mínimos. Se sabe que ingresó al seminario, aunque nunca se ordenó sacerdote. No se sabe con certeza la fecha de su muerte, pero generalmente se ubica alrededor de 1640.

*Hernando Dominguez Camargo:  (Bogotá, finales del s. XVII) fue un poeta del Nuevo Reino De Granada.
Aunque es uno de los poetas más importantes de la colonia americana, sólo se tienen noticias aisladas de su vida. Se sabe que estudió en el Colegio de San Luis de Quito, donde los jesuistas y que fue compañero de Antonio Bastidas con quien hizo honda y estrecha amistad. En dicho centro encontrarían un ambiente propicio al cultivo de las bellas letras dentro del culteranismo de entonces. Allí escribió un poema al Salto del Chillo y posteriormente logró el ambicionado título de doctor.
*Pedro de Solís y Valenzuela: edro de Solís y Valenzuela (Bogotá, 1624-1711) fue un escritor bogotano del Reino de la Nueva Granada, autor de El desierto prodigioso y el prodigio de desierto.El desierto prodigioso y prodigio del desierto es una novela con elementos barrocos y manieristas, del autor Pedro de Solís y Valenzuela escrita en Bogotá a mediados del siglo XVII. Ha sido considerado la primera del género en Hispanoamérica.  Presenta un fuerte componente religioso, en el cual sobresalen como parámetros de la obra la vocación y el ascetismo de sus personajes, que asimismo presentan o cuentan momentos de libertinaje.

*Francisca Josefa del Castillo: Francisca Josefa de la Concepción del Castillo y Guevara, (nombre «del siglo»:Doña Francisca Josefa de Castillo y Guevara; nombre «de religión»: Madre Francisca Josefa de la Concepción) conocida también comoFrancisca Josefa del Castillo,Madre del Castillo o Madre Castillo, fue una monja Clarisa y escritora mistica neogranadina   ; nacida en Tunja, probablemente el 6 de Octubre (pues en su autobiografía dice que fue el «día del bienaventurado San Bruno») de 1671, y fallecida en la misma ciudad en 1742 (se ignora el día preciso).


La actividad literaria durante la Colonia se caracterizó por ser de tipo religioso durante los años de establecimiento y desarrollo del virreinato de la Nueva Granada. Pero posteriormente, durante los años de las guerras de independencia, la literatura sufrió un cambio radical y sus temas y preocupaciones se ocuparon más de la ciencia que de la religión.

Además de los temas religiosos frecuentes en la literatura de la Colonia, la crónica urbana se consolidó como un género de gran acogida. El texto más representativo de esta corriente fue El Carnero de Juan Rodríguez Freyle. La importancia del texto de Freyle consiste en la gran popularidad que ha tenido a lo largo de la historia, al plasmar por escrito las costumbres y chismes de la Bogotá colonial, en un lenguaje sencillo, ameno y divertido. Por esta razón se afirma que El Carnero constituye el primer antecedente de la crónica urbana, en el que se critican fuertemente las costumbres de habitantes y gobernantes y se cuestiona la eficacia del sistema colonial en América.

Sin embargo, las grandes críticas a la situación política se consolidaron con los ideales independentistas. El panorama de la literatura colombiana comenzó a transformarse hacia los últimos años del siglo XVIII y los encargados de introducir nuevas ideas e incluso, de escribir algunas de las mejores páginas de estos años,
fueron los libertadores. Por supuesto, las formas literarias utilizadas fueron el tratado, la oratoria, el ensayo, y, hasta cierto punto el periodismo. Fue tan grande el deseo de libertad política, que cualquier escrito de algún valor tenía que hacer referencia a las luchas libertadoras. Algunos de los representantes más influyentes fueron Camilo Torres, Antonio Nariño, Francisco Antonio Zea y Francisco de Paula Santander


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